8.11.10

En chantant

Una amiga del colegio se ha vuelto loca en esta última semana y no para de mandarme algunas canciones que cantábamos cuando éramos unos mocos.
Grandes recuerdos de personitas de 1,20 con baby de rayas azules y blancas canturreando mientras aprendíamos francés. Grandes recuerdos del Saint Louis des Français.

Poco tiene que ver con Suiza, pero mucho con la lengua que aquí se habla y estoy seguro que más de un suizo se retrotraería à l'école.







Gracias a Laura Gordo por estos recuerdos.


5.11.10

Las Joyas de la Nevera (primera parte)

Morirse de hambre no está en los planes de un Erasmus. La energía no puede desvanecerse. Principio básico.
Lo que no quiere decir que la nevera vaya a estar llena. La pasta, el atún y el huevo frito con los reyes indiscutibles de la dieta erasmusiana. Ahora bien, a un servidor le gusta jugar a las cocinitas y darse algún que otro capricho. Pequeños antojos que van descubriéndose. Aquí dejo algunas exquisiteces, económicas y sabrosas exquisiteces.

Cottage Fromage. Por la mañana, por la noche, en tostadas, en crêpes acompañado con un chorrito de miel o directamente a cucharadas. En Migros venden esta droga que dice ser queso. 750g por 5 CHF.


Berner Röstis. Si la tortilla de patata tuviera algún primo inmigrante en Suiza, ese sería el Röstis. Bacon y patata picada lista para calentarla en la sartén. Cada paquete son 500g de Röstis y se suelen vender en packs de 6, por unos 9 CHF. Mi recomendación es echarle queso Gruyère en la misma sartén y luego aderezarlo con un poco de pimienta negra.


Tomate en brick Migros. Tras haber probado hasta 8 botes distintos de tomate, el de Migros Budget no sólo es el más barato sino que está bueno que te cagas. Tal cual. Con arrocito a la cubana... ¡algo de locos!

4.11.10

Glaciar Aletsch

Excursión al glaciar Aletsch, viernes 22 de octubre 2010

El glaciar más grande de Los Alpes está a poco más de dos horas en tren desde Lausanne y advierto que al que se lo pierda es para matarle.

Glacier Aletsch

CÓMO LLEGAR. TELEFÉRICOS

El tren desde Lausanne, y con la demi-tarif, sale entorno a 20.- hasta Betten Station, vía Brig. Una vez en la estación estás obligado a coger dos teleféricos: unos hasta el pueblo Bettmeralp y otro hasta el mismo glaciar. Hay que recorrerse el pueblecito para llegar al segundo teleférico aunque el paseo merece la pena.
Lo suyo es cogerse la subida pero no la vuelta para hacerla caminando, un poco el objetivo de la excursión. Si acaso coger el teleférico desde Bettmeralp hasta la estación, por si las piernas dejan de responder a 2500m.
Si vais 10 o más os dejan un precio reducido (acompañado además de la demi-tarif) y tres trayectos salen por 10 CHF. En general no es caro con la demi-tarif. Los últimos teleféricos son hacia las 23h así que nada de agobiarse con volverse.

Bettmerhorn

EL GLACIAR

Una vez en la cumbre, el Bettmerhorn, una pasarela lleva hasta una vista del glaciar, una impresionante autopista alpina de la que nada tengo que decir salvo que mires la foto. Para poder verdaderamente verlo en su totalidad, hay que ir en verano o a principios de otoño. En cualquier caso antes de las primeras nevadas cubran la lengua de hielo.
Después de las pertinentes fotos y minutos de recreación, varios senderos recorren paralelamente el glaciar. Todo ello adornado con la inmensidad del entorno y el pico, al fondo, del Matterhorn o Cervino (el del chocolate Tablerone, vaya).
El camino estándar está coloreado en rojo en el mapa [click en la foto para agrandar], alrededor de 4 horas. El azul es una alternativa que no llegamos a tomar por falta de tiempo y ritmo, pero aseguro que hay que hacerla. Lleva hasta el inicio del glaciar y puedes cruzarlo por un minúsculo puente colgante, de estos de agarrarse a ambos lados como los de las pelis, y que se caen si llega el típico cachondo que se columpia.
Además desde ahí se puede caminar por el glaciar, toda una experiencia.
Estate atento mientras caminas por lo alto ya que de vez en cuando se oye el crujido (sobrecogedor todo hay que decirlo) que llega desde abajo, del hielo del glaciar, que va avanzando por la montaña.


COMER

Alimentarse siempre viene bien y arriba en Bettmerhorn tienes un restaurante donde ponen un quiche de fromage delicioso por 7 CHF, que aderezado con el paisaje y el Cervino al fondo queda muy suizo. Precioso y delicioso.
Hay una Coop en el pueblo de Bettmeralp, nada más salir del teleférico. Una grata sorpresa para las compras picnic-ianas de última hora. O para el pic nic completo.



3.11.10

Españoles por Suiza


Ayer martes pasaron por TVE Españoles por el Mundo en Suiza.
No es un espacio tan dedicado a los estudiantes como puede ser Mamá, tú no mires de Antena 3, pero siempre es bueno y bonito viajar aunque sea enfrente de la pantalla.

Y por supuesto como información sobre este pequeño gran país.

Puedes verlo aquí.



1.11.10

Música en directo: Bleu Lézard


Toda ciudad tiene su reducto donde poder tomarte algo mientras disfrutas de música en vivo. Lausanne tiene uno muy particular, uno muy acogedor: el Bleu Lézard.

La planta de la calle es un restaurante, La Cave, donde cada martes hay la 'soirée message'. Este curioso evento se desarrolla mientras cenas: escribes y recibes pequeños mensajes en papel de los demás comensales. Así que nadie sabe con quién vas a tomarte el café del postre o cómo va a terminar la noche.

Unas escaleras que nacen directamente de la acera llevan a la música. La planta baja está enteramente dedicada al escenario, la barra de bar y las mesas bajas.
A las 9 de la noche se abren las puertas y a las 10 los oídos. Salvo concierto programado, las noches son de improvisación y jam session. Un trío de músicos sirve de base para ir motivando al personal. Los estilos son muy variados, todo suena. Dependerá por supuesto de quien se suba a tocar, en eso consiste en una jam session.
Mi recomendación es la de llegar entre 21 y 21.15 para tomarte tranquilamente tu cervecita y disfrutar sentado del inicio del tinglado. Ya habrá tiempo para levantarse a darlo todo y para subir a cantar o tocar si se presenta la ocasión y la canción.

El repertorio de cervezas no es extenso que digamos, sin embargo hay para calmar todas las sedes: Heineken a 4 CHF, Desperado a precio Disparatado y la riquísima y belga Duvel por 9,5CHF, lo segundo mejor de la noche.

Cabezas y piernas a ritmo, mesas bajas y la mejor de las compañías.

Más información sobre Bleu Lézard en su web, sigue su programación a través de su Twitter o únete a su página de Facebook.
Situado en la calle Enning 10, metro Bessières.