13.10.10

Una noche en Zurich

Desde la gare de Lausanne no son más que 2.30h y se pasan volando. Los trenes suizos son estupendos, no me cansaré de repetirlo. Y con la Voie7 o la Demi-Tarif te sale gratis o a la mitad, depende de la hora a la que lo cojas.
Zurich está situada en el cantón que lleva su mismo nombre y forma parte de la Suiza alemana, así que no intentes hablar en francés porque casi nadie lo habla. Sí, ya lo sé, mismo país y no se entienden. Así es ella, la Confederación Helvética.

La manera más cómoda para desplazarse por Zürich es el tranvía. Puedes obtener un tiquet en cualquier estación de tranvía o la propia estación de tren que te permite viajar durante un día entero por la zona 10 (todo el centro, el cual es suficientemente grande) llamado tageskarte (unos 8 CHF). No obstante, este tiquet no sirve para los transportes nocturnos y deberás adquirir el nachtzuschlag por unos 5CHF. Ambos billetes se utilizan juntos, es decir, si la tageskarte caduca, no podrás utilizar el billete nocturno.

SALIR/
CASAS OCUPAS

Si has llegado a Zürich y no has tenido esa sensación de realmente estar en alguna ciudad alemana aunque sin signos de cicatrices de la Segunda Guerra Mundial, entonces dedica una noche en el Dynamo Jugendkulturhaus. De aquí en adelante, mejor Dynamo.
Situado a orillas del río Limmat, en el paseo Limmat Quai, este edificio es una verdadera casa de la juventud, albergando no sólo noches de fiesta sino conciertos, bailes y todo tipo de espacios dedicados a manifestar cultura.
Desde su entrada y sus múltiples pisos, mientras subes por sus escaleras y miras hacia arriba, tienes esa sensación de estar entrando en las Tachles de Zurich. Además gozas de esa libertad de entrar y salir y moverte por los distintos ambientes que permite un gran edificio como es el Dynamo. Una mansión vestida de ambiente.


La Grosser Saal es el epicentro de la fiesta, una sala con una gran plataforma para poder desfogarte de lo lindo haciendo que demuestras al público que tú sí que sabes bailar. Depende de la fiesta, te moverás lógicamente a ritmo de una u otra música. Pero parecen tener especial devoción –¡y buen gusto!– por los temas latinos. Tranquilo, no tendrás que hacer que te sabes 'Bulería' o 'Waka Waka'. Dije buen gusto.
La entrada cuesta 10.- y las consumiciones 2,3 y 5, soft drink, cup y beer, respectivamente. Sí, la copa vale menos que la cerveza, pero por ser un soft drink ínfimamente aderezado con alcohol.

Si eres de ambiente más rockeros, Gonzo Club es tu sitio. La entrada suele tener que pagarse (alrededor de 15CHF sin consumición), cervezas a 6CHF y unos deliciosos chupitos de tequila con tomate por 4CHF.
El sitio es muy polifacético, por lo que dependiendo de la noche puedes encontrarte con gente muy distinta aunque siempre manteniendo ese toque underground.

COMER

Si el hambre llama o alguien comenta que se muere por un kebab, estás de enhorabuena. No son pocos los kebabs que he probado en distintos países y me apunto el de Zurich claramente en el top 3, tanto en cantidad como en calidad.
Nada más salir del Dynamo, gira a la izquierda, dejando el río a la derecha. Una vez pases la estación de tren (a unos 10 min), estarás entrando en el Niederdorf o ciudad vieja y divisarás el rótulo del buen sabor. ¡8,5 CHF es el precio del Durum, olvídate del Kebab XXL!

DORMIR

Si duermes, claro. Dormir en un búnker puede ser toda una experiencia. El nuestro estaba en Stampfenbachstrasse, cerca de la estación. Si te acuerdas del nombre, bien, si no puedes probar en el famoso Null Stern Hotel (traducción: Hotel de Cero Estrellas). La Guerra Fría tiene estas cosas.

12.10.10

Detalles que no pasan desapercibidos


Posiblemente la primera vez que una compañía telefónica tiene un detalle conmigo, sin acudir a la extorsión, claro:

Cher client. A l'occasion de la fête nationale d'Espagne, Yallo vous offre des conversations gratuites vers le réseau fixe espagnol, ce 12 octobre entre 20h00 et 21h00! Votre équipe de Yallo.

Creo que no hace falta traducir. Chapeau bas !

8.10.10

Como un reloj... suizo


Si piensas en Suiza inevitablemente aparecen navajas suizas multiusos, queso, vacas, montañas, esquí, bancos... ¡y relojes!
La puntualidad suiza es algo fuera de lo normal. Nada más aterrizar en Ginebra ya lo ves en los trenes, salen exactamente a la hora indicada. En el Cercanías de Madrid eso no pasa. Y nada nuevo bajo el sol con el metro.
Ahora bien, ¿los autobuses? Sí señor, cada parada de bus tiene un horario con la hora y el minuto exacto de pasada. Y si pone que llega a las 19:31, llega a las 19:31.
Todo el mundo sabe a qué hora tiene que cogerlo. En muchas de las casas o establecimientos en los que entrado (contando con residencias de estudiantes e incluso oficinas gubernamentales o bancos) hay un horario del bus pegado en algún lado.
¿Cuántas veces hemos llegado a una parada en España y hemos visto que había gente esperando pero que el bus no aparecía? ¿O cuando aparecen dos seguidos? Eso aquí es impensable. Si hay gente en tu parada de bus, es una buena señal.

Va a ser horrible volver a España sin esta ventaja: la de poder realmente planear lo que vas a tardar en llegar a algún sitio. Como un reloj suizo.

5.10.10

¡Atento al buzón!


Si vives en una residencia o en una casa de estudiantes no tendrás este problema ya que normalmente se encargarán de que tu nombre aparezca en el buzón incluso antes de tu llegada.
Pero si te mudas a un piso compartido, estudio, etc. acuérdate de poner tu nombre en el buzón (boîte aux lettres) ya que prácticamente todo te llegará por correo: contraseñas del banco y de Ricardo.ch, tarjetas de débito y crédito, abonos Demi-tarif y Voie7, publicaciones del gobierno, paquetes provenientes de España con jamoncito y fabada, etc.

Fais gaffe!

4.10.10

Capital del COI... ¡por algo será!

La semana pasada leía una noticia en el 20 Minutes sobre la obesidad en México, que se ha colgado la nada honrosa medalla de oro en obesidad. Suiza, Japón y Corea del Sur, las tres naciones con un menor porcentaje de población con sobrepeso del mundo.
Tenía una idea de lo sagrado que era en Lausanne el deporte, por su responsabilidad, entre otras cosas, como capital del Comité Olímpico Internacional. No ves prácticamente a nadie con sobrepeso por la calle y sí a más de la mitad haciendo deporte: o en bici, o en trotinette, en patines… un año de Erasmus en Lausanne puede ser perfectamente un reencuentro con las sanas costumbres. Ponerse en forma y aprovechar para impregnarse no sólo de la puntualidad suiza, sino de su amor por la "mens sana in corpore sano".

La universidad no deja indiferente a nadie en este aspecto. Por la irrisoria suma de 20 CHF (unos 15 euros) puedes disfrutar de todo un año de gimnasio. Además de todas las clases a las que puedes acudir gratuitamente, la oferta de deporte va desde tenis hasta vela, pasando como no, por el deporte nacional: el esquí.

El miércoles estuve retomando el tenis con mi compañero de piso y aproveché para tomar algunas instantáneas del Quartier Lac, la zona de la UNIL dedicada al deporte. Todo se encuentra a escasos metros del lago, ¡menudo sitio! :

Paseo hacia las pistas de tenis y el puerto deportivo

Pista central de atletismo

Campo de rugby y voley playa al fondo

Vistas desde la pista de atletismo del restaurante de la uni, "la banane"

Clases de vela

Pistas de tenis