6.2.13

Cómo adquirir la nacionalidad suiza




A la luz de los recientes acontecimientos sobre la limitación a la entrada a Suiza de españoles, italianos y portugueses, muchos se plantean qué otros medios existen para lograr la que hoy en día parece la nacionalidad de moda. Ya sea por la casi inexistente crisis o los privilegios derivados del swiss made, la exclusividad del suizo, más que nunca, parece evidente. Según datos oficiales, cada año se presentan más de 30.000 solicitudes para adquirir la nacionalidad suiza. 
Todo lo expuesto en esta entrada no es si no una traducción directa y está presentada a modo introductorio, como guía para que el lector acuda, bien por sus propios medios como por los de un profesional especializado, a la legislación pertinente.

A través de la página oficial de la Administración de la Confederación Suiza, nos encontramos con que:

Certains Etats connaissent le "ius sanguinis", c'est-à-dire l'acquisition de la nationalité par filiation paternelle ou maternelle. C'est le cas de la Suisse, mais aussi de l'Allemagne et de l'Autriche. D'autres Etats connaissent le "ius soli", c'est-à-dire l'acquisition de la nationalité en fonction de la naissance sur le sol national. Cette pratique est courante dans les pays d'immigration comme les Etats-Unis, l'Amérique du Sud, le Canada, l'Australie. La Suisse n'en fait pas partie. Plusieurs Etats, tels que la France et l'Italie, ont opté pour un système mixte, constitué aussi bien d'éléments relevant du "ius sanguinis" que du "ius soli". Bien évidemment, la nationalité acquise en vertu du "ius sanguinis" ou du "ius soli" n'implique aucun processus de naturalisation. Quant à l'acquisition de la nationalité suisse par filiation, elle est réglementée au plan fédéral par la loi fédérale sur l'acquisition et la perte de la nationalité suisse (= loi sur la nationalité).
De este extracto se derivan dos puntos clave: la nacionalidad se puede adquirir por filiación (ius sanguinis) pero no por el mero hecho de haber nacido en terreno helvético (ius soli). Asimismo se plantea la posibilidad de adquirirla mediante un proceso de naturalización (naturalisation).


1. NACIONALIDAD POR FILIACION

Viene regulada en la loi sur la nationalité. La ley establece que la nacionalidad puede adquirirse por :

Art.1

1. Es suizo de nacimiento:
a) el hijo de cónyuges siempre que al menos uno de éstos sea suizo.
b) el hijo de una ciudadana suiza que no esté casada con el padre de este hijo.
Art.2

El hijo extranjero menor de edad, cuyo padre es suizo pero no está casado con la madre, adquiere la nacionalidad suiza mediante el establecimiento de filiación con el padre, como si la hubiera adquirido de nacimiento. 
Art.3

Si el menor que adquiere la nacionalidad suiza en virtud del artículo 2 tiene él mismo hijos, éstos adquieren de igual manera la nacionalidad suiza.
[nota: Artículos 2 y 3 derogados por el "ch. I de la LF du 23 mars 1990, avec effet au 1er janv. 1992
(RO 1991 1034; FF 1987 III 285"].
Art. 4

1. El hijo que adquiera la nacionalidad suiza obtiene al mismo tiempo el derecho cantonal y comunal del padre suizo.
2. Si el padre y la madre tienen la nacionalidad suiza, el hijo adquiere el derecho cantonal y comunal del padre del cual lleve el apellido.
[apartados 3 y 4 derogados por el "ch. II 1 de la LF du 30 sept. 2011 (Nom et droit de cité), avec effet au 1er janv. 2013 (RO 2012 2569; FF 2009 6843 6851)"].
4. En caso de que los cónyuges extranjeros se hayan naturalizado en lugares distintos, la esposa adquiere el derecho cantonal y comunal de su marido.
Art. 5 [derogado por el "ch. I de la LF du 14 déc. 1984, avec effet au 1er juillet 1985

(RO 1985 420; FF 1984 II 214)"].


Los artículos 6 y 7 de la presenta ley se refieren al hijo encontrado y adoptado.



2. NACIONALIDAD POR NATURALIZACION

Esta vía es posiblemente la que más interese y por la que empezaba la entrada. Para adquirir la nacionalidad suiza se abren dos procedimientos: ordinaire y facilitée (ordinario y facilitado).

a) Para obtener la ciudadanía helvética a través de la naturalisation ordinaire, deben reunirse los siguientes requisitos: 

  • 12 años de residencia en Suiza
  • integración
  • estar acostumbrado a los usos
  • respeto del ordenamiento jurídico 
  • ausencia de amenaza para la protección interior o exterior

b) Para obtener la ciudadanía helvética a través de la naturalisation facilitée, deben reunirse los siguientes requisitos:

  • integración
  • respeto del ordenamiento jurídico 
  • ausencia de amenaza para la protección interior o exterior
  • otras condiciones suplementarias en función de la ley


23.10.12

El cógido de la cabaña de los Alpes suizos


Cabane du Col des Chamois (Vaud)
Me he tomado la libertad de traducir algunas normas básicas que todo turista debe saber sobre las cabañas para lograr esa agradable convivencia que todo suizo del medio rural persigue. Precisamente gracias a estas reglas los precios de estancia son más bajos que los de un hotel normal. Una noche con desayuno y cena sale por unos 30 CHF por cabeza y para muchos se está mucho mejor que un hotel. Así lo comparto también.

Antes de llegar:

Reservas.
Las camas y las comidas deben ser reservadas al menos un día antes de la llegada a la cabaña. Si finalmente no se va a poder asistir, debes anular.
Las personas vegetarianas son tenidas en cuenta, pero hay que prever que el acceso a alimentos es limitado, por lo que habrá que avisar con varios días de antelación. 

Los perros son bienvenidos aunque no podrán dormir dentro de la cabaña, sino en un espacio habilitado fuera (aunque este espacio no siempre exista).

Los desayunos y comidas siguen el estricto horario suizo y su hora de inicio depende de la cabaña. Si llegas tarde, posiblemente comerás los restos.

Estará muy bien visto si llevas algo (un periódico, una revista, comida, por ejemplo, o una botella de vino) o también puedes preguntar a la hora de la reserva si necesitan algo de la civilización.


Una vez en la cabaña:

Las botas y zapatillas se dejan obligatoriamente en la entrada, en una denominada "habitación de las botas". En todas las cabañas suizas se utilizan unas chanclas Crocs para estar dentro. Es una estampa muy 'guiri' esta de chanclas + calcetines.


Ya que no estamos hablando de un hotel, alojarse en una cabaña es una experiencia donde impera ante todo el buen rollo y el "se ayuda en lo que se pueda". Especialmente, y casi exclusivamente, durante las comidas, pues deben llevarse los platos y cubiertos a la cocina una vez terminado. Por supuesto hay de todo: desde el que no recoge nada y se levanta sin más hasta al que hay que pararle en la cocina porque está fregando todos sus cacharros.

Está prohibido fumar dentro de la cabaña.

Las 10 de la noche es la hora del silencio en la cabaña. Que nadie espere una animal party (¡salvo que se exprese lo contrario!).

Todas estas normas están recogidas en el "Code des cabanes" o "Hüttenknigge" y a priori son estrictas en su aplicación. Ahora bien, si algo bueno tiene la montaña helvética es que el ritmo de vida es bastante más tranquilo y relajado que el de la ajetreada ciudad suiza y por ello, en caso de haber algún problema, se solucionará siempre con una sonrisa.

11.10.12

La economía de las montañas

Hütte, capanna ou cabanne, según se mire o según estemos. Suiza dispone de una amplísima red de refugios alpinos que no sólo proporcionan cobijo nocturno, sino también aseo, juegos y suculentas comidas con productos locales. Y cuando digo locales, digo muy locales.

Carnes, cervezas, embutidos, mermeladas y productos lácteos como leche, mantequilla, quesos y yogures tienen su origen a pocos metros de estos refugios, en los denominados "alpages". Se trata de una economía bastante protegida en la que los intercambios de provisiones se establecen entre "alpages" y refugios, casi exclusivamente. 
Una llamada para concretar las cantidades y el tiempo de recogida y listo: los pequeños senderos alpinos se convierten en auténticas vías comerciales donde no falta gente cargando quesos, cajas de cerveza o generosos botes de leche.


Ya sabíamos que Suiza era una nación celosa de los productos generados dentro de sus fronteras pero su bandera llega hasta lo más profundo, hasta lo local, bajo el lema de "aus der región, für der región" ("desde la región, para la región", eslógan de la Migros que me parece muy acertado). Una política proteccionista que pretende alargar la vida económica de la vasta región alpina, creando oportunidades para que generaciones posteriores mantengan esta tradición y, no olvidemos, el atractivo turístico que la envuelve.


17.8.12

La Suiza más alemana



¿Sabías que Heidi realmente hablaba alemán? ¿Y que Guillermo Tell esgrimía un Scheiße cada vez que no acertaba con la ballesta?

Hasta ahora Suiza ha sido, en mi caso, la Suisse, pero en este mes que pasaré en la parte germana pasa a perder esa dulzura francesa para convertirse en trabalenguas: Schweiz.
Si cortáramos Suiza en trozos, casi el 70% del pastel sería alemán–para matizar, suizo alemán o Schwyzerdütsch–, el 20% francés y el 6% italiano. El romanche, los restos, como ya sabréis, no existe; son los padres.
En efecto, Suiza es más cerveza que champagne y más salchicha que pizza. ¡Y es salchicha helvética! Algo que resulta curioso es que los suizos alemanes entienden a la perfección a los alemanes pero no al revés. El suizo alemán es algo más tosco, donde abundan sonidos como "kj" o "r" más marcadas. Una delicia para el oído, vaya, y una oportunidad para empezar a componer Death Metal.
Pero algo bueno tenía que tener: la estructura gramatical es prácticamente inexistente, lo que invita de verdad a intentar hablar alemán. Lo más cuadrado de Suiza, sin reglas para su propia lengua.

Lo de que el alemán parece una posesión infernal ha quedado claro, pero no deja de ser una lengua útil y que tiene similitudes con otras como el inglés y el holandés (si sabes holandés o flamenco, puntazo a tu favor. Salvando las distancias, holandés es a alemán lo que italiano a español). Por supuesto no hay nada como una inmersión en un país de habla teutona para aprender bien bien el idioma, pero si lo tuyo es ser autodidacta o necesitas un curso express, te recomiendo sin duda la Deutsche Welle ("la ola alemana"). Se trata de una web casi exclusivamente dedicada a enseñar alemán. Hay dos herramientas que te serán muy útiles:
Por un lado, el programa "Deutsche, warum nicht?" ("alemán, ¿por qué no?") es un curso de alemán que te acerca a la lengua a través de una simpática historia sobre la vida de un joven estudiante que trabaja en un hotel. Su día a día te servirá para ir adquiriendo los conocimientos necesarios.
La otra opción son las noticias de actualidad. Política, economía, cultura y ciencia contada a 3km/h para que entiendas palabra por palabra y, básicamente, puedas enterarte de algo.
Mi consejo es ir compaginando ambas opciones para lograr un mejor resultado.

¿Se os ocurren más recursos en Internet para aprender alemán?

Wilkommen aus Schweiz!

14.9.11

Gracias y hasta pronto


El porqué del Erasmus.

No salir fuera es un error. Ya seas más o menos abierto, ya te de más o menos miedo hablar otro idioma, ya tengas mejores o peores notas. El cliché de que Erasmus es sólo fiesta, emborracharse y sexo sin compromiso no es del todo falso, ya que si es cliché es porque lo único que ha quedado grabado en la retina para la mayoría de los Erasmus es eso.
Dependerá de cómo quiera cada uno organizarse el año fuera de casa, pero esta oportunidad debería ser una obligación. Porque no sólo te enseña académicamente sino también personalmente. He vivido tan bien y he aprendido tanto de tantos que si tuviera que resumir en una frase mi estancia sería "he aprendido a vivir". Perdón, "he empezado a aprender a vivir". Me olvido de prejuicios y de caminos absurdos y desconocidos que te dicen que recorras. He vivido en un país en el que no existen dobles o triples lecturas a lo que uno estudia, trabaja o emprendre. Simplemente lo hace porque es lo quiere, no lo que quieren que haga.

No es mi intención la de hacer un recorrido por todo lo vivido en este año en Suiza pues para eso comencé este blog.
Pero divisar el final de algo me hace irremediablemente volver la cabeza para recordar desde dónde empecé mi camino. Hablan del síndrome post-Eramus, de lágrimas, de últimas despedidas y de amigos perdidos en el tiempo y el espacio. Os podré hablar de lo primero en cuanto aterrice en Madrid y oiga gritar a la Paqui en la T2, y de lágrimas al ver los precios del Mercadona; pero no podré decir que ha habido últimas despedidas o amistades perdidas.

Os hablaré en cambio del año que cambió mi vida en infinidad de aspectos. El año en el que me "independicé" por vez primera, en el que valoré objetivamente mi país al observarlo desde fuera,  en el que empecé a apreciar la montaña, en el que entendí la importancia de reciclar y del verdadero concepto de economía sostenible, en el que aprendí a cocinar tantísimas y ricas culturas emplatadas, en el que me di cuenta de lo competitivo que es el extranjero y lo bien preparado que está, en el que mejoré mi francés e inglés, en el que empecé a estudiar una cuarta lengua y a chapurrear otras tantas, en el que creí aprender a querer a alguien, en el que di conciertos en el extranjero, en el que probé y degusté nuevas y tantas cervezas, en el que gané algunos minutos de puntualidad…
Por supuesto que no todo ha sido de color de rosa, pero la borrachera de nuevas sensaciones y experiencias ha sido tal, que lo único de lo que puedo hablar al levantarme al día siguiente es de ellas.

A pesar de que algunos no-hispano-hablantes no entiendan lo que hay escrito en este blog, quiero darles las gracias de corazón por este magnífico año en el que he intentado y conseguido ser una esponja con piernas y barba.
Y empiezo por mis padres, por haber hecho el esfuerzo de pagar idas y venidas, libros, compras de subsistencia y otras necesidades y caprichos. Espero haberlos gestionado bien.
A Ella, por haberme hecho sentir como un niño con juguetes nuevos el día de Reyes y abrirme los ojos a base de leches.
Siguiendo por mis hasta 3 compañeros de piso, Abele, Isabel y Valérie, suizos cada uno de una parte y que me han acogido como a uno más.
A la ingente lista de nuevas amistades que, aunque más o menos fuertes, han aportado su granito de arena, hospitalidad y tradiciones.
Y a vosotros por haber leído y seguido mi blog, por haber comentado y generado nuevas dudas e ideas. Sólo deseo haber ayudado en la decisión de todos aquellos que tienen la intención de venir a este mágico país y a comprender un poco mejor cómo son sus habitantes y sus costumbres. Y porqué no decirlo, a nosotros mismos.

Hablan del síndrome post-Erasmus. Yo hablo de Erasmus.

A bientôt, la Suisse!