12.10.15

Cómo son los suizos en 34 frases

  1. El suizo es educado por naturaleza y por todos los que le rodean. Todos son educados, él también.
    • El suizo no dice "de rien", dice "service".
  2. El suizo dice una media de 50 bonjour, 50 merci, 50 excusez-moi y 50 bonne journée/bon après-midi/bonne soirée al día. Ya sea a un amigo íntimo o a un completo desconocido.
  3. El suizo es respetuoso con otras culturas y lenguas, a pesar de cada cantón tenga sus propias reglas.
  4. El suizo piensa que el español sólo sale de fiesta, hace la siesta y desayuna sangría.
  5. El suizo te recibe con una calurosa bienvenida. Si sabe que vienes.
  6. El suizo deja salir antes de entrar en el metro.
  7. El suizo es puntual. No dice son las tres y media. Dice son las tres y veintiocho.
  8. El suizo lleva un reloj.
  9. El suizo es organizado y no permite que nadie le desorganiza. Te dirá si lo haces. Educadamente.
  10. El suizo antepone el trabajo a la fiesta.
  11. El suizo se toma un año sabático, como mínimo, antes de empezar en la universidad.
  12. El suizo no conoce su país, pero viaja por el resto del mundo.
    • El suizo no se va de Erasmus.
  13. El suizo es patriota, está orgulloso de lo que su país produce, lo cuida y tiene una fuerte green awareness.
    • El suizo recicla hasta las cápsulas de Nespresso.
  14. El suizo elegirá antes una patata suiza que una española.
  15. El suizo siempre pone una banderita de Suiza detrás de la marca.
  16. El suizo come sin pan y sin servilleta.
  17. El suizo bebe vino cuando cena pero cerveza de fiesta. La suiza bebe vodka.
  18. El suizo sabe comer bien, por aquello de recibir tres gastronomías distintas: la francesa, la italiana y la germana.
  19. El suizo que trabaja en un bar 40 horas por semana gana unos 3500CHF al mes (unos 2800€).
  20. El suizo sabe que la hostelería es el trabajo peor pagado y por ello trabaja en investigación o en el sector financiero.
  21. El suizo no habla de dinero porque lo tiene.
  22. El suizo que estudia economía o derecho va a clase muy fashion. Ella, lleva tacones.
  23. El suizo pokero no lleva oros. Pero deja la gorra posada sobre su cabeza, sin llegar a ponérsela, y se mete el bajo del pantalón del chandal por el calcetín. Muy pocos osan poner música alta con el móvil en el metro o autobús.
  24. El suizo hace deporte, corre maratones, utiliza la bici, esquía por que lo tiene a huevo y come sano.
  25. El suizo fuma marihuana.
  26. El suizo ama Apple. El suizo tiene un iPhone 4 o similar.
  27. El suizo llegará a tener un iPhone 5.
  28. El suizo alemán sabe hablar francés mientras que el suizo francés no sabe tanto alemán.
  29. El suizo italiano se ve obligado a hablar alguno de los dos.
  30. El suizo romanche no existe. O al menos no le he visto.
  31. El suizo francés es más educado y sibarita que el resto.
  32. El suizo alemán es más perfeccionista y frío que el resto.
  33. El suizo italiano es más espabiladete y chapuzas que el resto. Normalmente no hacen el esfuerzo de hablar sin su gracioso acento.
  34. Cada suizo es diferente pero tienen una cosa en común: son suizos.


Tras casi un año con ellos, viviendo con ellos, estudiando con ellos, de fiesta con ellos, comienzas a admirarles y a apreciarles. No quieres ser como ellos, pero sí hay cosas que debes aprender de ellos. Ellos de los españoles de que en esta vida a veces hay que improvisar y nosotros de ellos de cómo trabajar juntos.




4.11.14

Montreux o el ocaso de los dioses


A orillas del lago Léman. Donde toda la magia ocurre. Compartiendo orilla con Lausanne, Vevey, Lutry, Ginebra...
Un sitio especial por su glamour, su famoso hotel de toldos amarillos, su casino, su château de Chillon, su festival de música... y cómo no, por el recuerdo inmortal de un puño en alto y un stand de micro que no quiere tiene los pies en la tierra.

En los estudios Mountain de Montreux, propiedad de Queen, Freddie y los suyos grabaron el último disco de la banda, semanas antes de morir. Entre sus coquetos edificios queda el "Made in Heaven" y una de las vistas más increíbles que ofrece el lago Léman desde Suiza.


El frescor de Montreux sólo se ve intimidado por la inmensidad de las montañas que parecen a punto de caer sobre la ciudad. Adornado todo ello con barquitas a pedales y un hermoso paseo. Disfruta de este bello día, casi como de un amanecer:



30.1.14

Felizmente, Lausanne

¡Cuán magna ha sido mi sorpresa y qué tonta la sonrisa puesta! Ayer mismo el diario 24 heures publicada lo que han sido sentimientos de nostalgia para unos, orgullo para otros, aburrimiento para unos pocos, pero felicidad para todos:


Lausanne se viste de LA y, a ritmo del hipsteriano Pharrel Williams, se presenta casi tal y como es bajo algunos rayos de sol: desde el bucólico Ouchy hasta la mítica Place de la Riponne, pasando por la empinada rue du Petit-Chêne, la gare, les Arches, su metro sin conductor, el moderno Flon...
Como ya pasó con los Lip Dub, parece que esta feliz iniciativa "We Are Happy From" consigue también mostrar ciudades y universidades acompañando siempre el buen rollo.

14.11.13

Starbucks se cuela en los trenes suizos

Que Starbuck es un negocio que va sobre ruedas, es una broma fácil. Pero decir que Starbucks se ha subido ahora a los trenes, es mucho decir.
La gigante de Seattle ha llegado hoy justo a tiempo para un test sobre raíles: un Coffee House de dos plantas en un tren que circulará dos veces al día a lo largo del eje Saint Gall - Friburgo - Ginebra. En otras palabras, desde el 21 de noviembre Starbucks atravesará Suiza de cabo a rabo todos los días del año. #amazing #postureoeneltren
Los horarios del "vagón Starbucks" pueden consultarse aquí.

Un dato curioso: el primer Starbucks en Europa se abrió en 2001 en la ciudad suiza de Zurich. ¿Coincidencia?

He tomado prestadas algunas imágenes del Facebook de CFF para ilustrar cómo ha quedado esta nueva máquina de café:






19.8.13

La mili en Suiza



La "mili", como comúnmente se le llama en España al servicio militar, es obligatoria en Suiza. A pesar de su conocida neutralidad, Suiza llama a sus hombres a las armas, caigan bombas o no.

Los hombres suizos de entre 18 y 35 años tienen el deber de hacer la mili, con las siguientes excepciones:

  • Objeción de conciencia: en vez de la mili, deben de realizar un servicio civil con una duración que superior al del servicio militar en 1,5 veces.
  • Doble nacionalidad: sólo si ya han realizado algún tipo de servicio militar o civil en el país de la nacionalidad no suiza, podrán "convalidarlo" por el servicio militar. Cual Erasmus, oiga.
  • Los extranjeros quedan exentos de este deber y las mujeres, a voluntad.
En tiempos en los que los suizos votan sobre si seguir o no adelante con este servicio, que se ilustra arriba con la ya conocida propaganda de corte sensacionalista del partido UDC, aquí van algunos datos sobre el servicio militar suizo:
  • Suiza destina casi 3 millones de francos al ejército (1% del Producto Nacional Bruto). El país europeo que más presupuesto destina es Grecia con un 4,3%. España, un 1,2% (datos 2011).
  • Con la reforma del 2003, Armée XXI, se ha reducido el tiempo de servicio de 300 a 260 días.
  • La misma reforma redujo los efectivos militares de más de 500.000 a sólo 220.000.
  • Sólo dos tercios de los hombres en condiciones de realizar el servicio militar son excluidos por diversas razones.
Por el momento parece que los suizos no quieren deshacerse de este servicio, prueba para muchos como la raíz que hace crecer una disciplina y estabilidad entre los jóvenes, y uno de los pocos países en Europa en mantenerlo:

Fuente: Wikipedia

9.7.13

El mítico reloj de las estaciones de tren



Inconfundible y una sin duda parte del recuerdo de cualquier turista en Suiza: el reloj de la estación.
Lo hemos buscado corriendo, jadeando con la mirada fija en el segundero rojo, esperando a que las puertas del tren no cerraran y dejaran en evidencia la puntualidad suiza.

Se trata de un reloj con historia. Fue diseño en 1944 por un empleado de la SBB (Ferrocarriles Federales suizos), Hans Hilfiker. Lo que no iba a saber el bueno de Hilfiker es que su obra iba a ser considerada una de las Diez maravillas del diseño suizo, llegando a ser incluso expuesta en el London Design Museum o el MOMA de Nueva York. Recientemente, Apple sucumbió a sus encantos, llegando a pagar 20 millones de dólares por plagiar el diseño en su nuevo sistema operativo iOS 6. Y la verdad es que lo de jugar a buscar las 7 diferencias, no procedería en este caso:

El de la derecha, el reloj en un iPad. A la izquierda, el original.

Una curiosidad de este reloj, es que el segundero recorre la esfera de manera continua, deteniéndose apenas 2 segundos al llegar a las 12 y accionando así la manilla de los minutos.

Para los nostálgicos des gares, desde 1986 también se fabrica como reloj de muñeca, en exclusividad para la marca Mondaine. Esta mañana Amazon ha hecho su trabajo y, con la puntualidad suiza que encerraba la caja, ha inspirado esta entrada. A toute à l'heure!



17.5.13

¿Racismo en Suiza?

Los más ávidos lectores de Erasmus en Suiza pensarán "pero qué pesao". Que me disculpen, pero es un tema que llama irremediablemente mi atención al considerarme viajero y ciudadano del mundo: el racismo. Ese raro cóctel donde tantas variables se mezclan y con un sabor que a no todos agrada por igual.
Y si para gustos, los colores, para razas, también.

The Washington Post publicaba ayer y antes de ayer unos interesantísimos mapas sobre qué países son los más tolerantes y cuáles lo son menos, y otro sobre qué países tenían una mayor diversidad étnica. Aquí los pego (hacer click para ampliar):

Cuanto más rojo, menos tolerante; cuanto más rojo, más tolerante.


Cuanto más verde, más etnias conviven en el país; cuanto más naranja, más homogéneo es.
A través del segundo mapa comprobamos como Suiza es uno de los países más variados en cuanto a etnias de Europa. Sólo superado por Bosnia, por motivos históricos más que sabidos, si trasladamos estas cifras a Latinoamérica, el país alpino posee niveles similares a los de Brasil, Colombia o Méjico y por encima de España.

Pero lo interesante de estos mapas reside en su comparación. Se podría decir que el país más racista podría sea catalogado como aquel que teniendo una sociedad muy homogénea es menos tolerante con otras etnias. O también, aunque con aparente menos sentido, el país con una sociedad más plural pero menos tolerante con otras etnias. Ante estos datos, Suiza se presenta como un país que, dado su fuerte carácter receptor, sólo un 5-9.99% de su población declara no querer tener como vecino a un miembro de etnia o raza distinta.

Sus vecinos italianos y franceses parecen, según estos mapas, más racistas que los suizos, los alemanes o los españoles. Y algo de sentido hay si comparamos la igualdad de oportunidades o las políticas de inmigración existentes en aquellos dos países. No todo es tan negro en el reducto helvético, y a mi parecer, es un problema más de poder adquisitivo que de color de piel.

26.4.13

El extranjero en la extranjera Suiza


A raíz de los comentarios de los lectores de Erasmus en Suiza en mi entrada "Cómo son los suizos en 34 frases", veo necesario informarme y tratar con la mayor objetividad posible cómo se vive en Suiza siendo extranjero. Si bien mi experiencia en Suiza ha sido magnífica, mi circunstancia ha sido un tanto peculiar. He vivido con suizos de las tres Suizas en un piso en Lausanne (la parte francesa); esto es, con un suizo italiano, una suiza francesa y una suiza alemana. Teniendo en cuenta que mi compañera suiza alemana pertenece a la asociación de Amnistía Internacional, que mi compañera suiza francesa ahora vive en España y mi otro compañero mantiene una relación con una extranjera, no ha sido precisamente racismo lo que he vivido. Si a eso le sumamos mi condición de estudiante Erasmus y el entorno académico en el que me he movido, no debería ser el más indicado para hablar de racismo o similar, pues no he tenido ninguna experiencia como tal.
Si bien los suizos me han abierto sus brazos, ofreciéndome empleo y oportunidades inigualables (tanto en la suiza francesa como en la alemana), algunos de los que comentaban en la mencionada entrada no han corrido la misma suerte. Ante ello, la primera pregunta que querría contestar es: ¿se trata de racismo o xenofobia o es un son hechos aisaldos?
Desde que su aprobación en 1994 y tras votación popular, el artículo 261bis del Código Penal suizo protege a aquellas personas que han sido recriminadas, rechazadas o humilladas en razón de su raza, etnia o religión. (leer artículo completo; disponible en todos los idiomas oficiales de Suiza así como en inglés). Además, y según estadísticas oficiales de la Comission fédérale contre le racisme (CFR), desde que entrara en vigor dicho artículo (1º de enero de 1995) hasta finales de 2006, 355 denuncias y quejas han sido dirigidas a las autoridades competentes, de las cuales alrededor de un 40% han dado lugar a una sentencia de culpabilidad. Más de 1/4 de las víctimas eran judíos. Ahora bien, desde el 2006 muchas cosas han cambiado en Suiza y en el resto del mundo.
Saldo migratorio entre 2006 y 2011

La crisis económica ha afectado de lleno a los países de la Unión Europea, principal fuente de inmigración en Suiza. Desde 2007 . Por ello, y ante la amenaza de un exceso de oferta laboral, Suiza se ha visto obligado a dejar de expedir permisos de trabajo para trabajadores procedentes de la Unión Europea (entre los que se encuentra España, mi país, que se ha visto fuertemente afectado así como Portugal, Grecia e Italia). Una decisión controvertida donde las haya.

La población suiza a día de hoy es de casi 8 millones de personas, de las cuales se contabilizaban cerca de 1,7 millones de extranjeros en 2011. Esto es, algo más de uno de cada cinco habitantes de Suiza no es suizo.
Ante una interacción tal entre suizos y extranjeros y sabiendo que más de 1 millón de esos extranjeros provienen de la Unión Europea, ¿es racismo o aporofobia? ¿existen ataques cotidianos y diarios pero que no se contabilizan en las estadísticas? ¿cuál es el grado de integración de los extranjeros en Suiza? ¿existiría una relación entre la falta de integración-idioma, hábitos, comprehensión cultural- y el desprecio de los suizos ante el extranjero?

En mi opinión, y abierta a cualquier comentario o reprobación, la experiencia en un país extranjero es siempre delicada. Depende en gran parte a la mejor o peor adaptación del individuo, de la circunstancia histórica y sobre todo económica, del objeto de la visita (ya que, desgraciadamente, no se trata igual al que va a trabajar a la sede de la ONU que al que está todas las noches poniendo copas o encargándose de la limpieza) y al pequeño y siempre presente factor suerte.

10.4.13

La vida del Erasmus, en formato GIF


Hago un inciso sobre la vida en Suiza para dirigirme al estudiante Erasmus per se. Ya seas ex Erasmus o Erasmus en pleno apogeo. Me he topado con una web que, haciendo uso de la moda de los GIF, describe a la perfección algunos de los momentos más típicos y entrañables otros, de todo período Erasmus que se precie.
Parece estar hecho por un español, por aquella broma de "When I meet a Spanish person who speaks good English" Aunque sea lo que fuere, no tiene desperdicio alguno. 

Y sí amigos, si algo bueno tiene salir a estudiar fuera es que te cura de espanto y vacuna contra la vergüenza.

6.2.13

Cómo adquirir la nacionalidad suiza




A la luz de los recientes acontecimientos sobre la limitación a la entrada a Suiza de españoles, italianos y portugueses, muchos se plantean qué otros medios existen para lograr la que hoy en día parece la nacionalidad de moda. Ya sea por la casi inexistente crisis o los privilegios derivados del swiss made, la exclusividad del suizo, más que nunca, parece evidente. Según datos oficiales, cada año se presentan más de 30.000 solicitudes para adquirir la nacionalidad suiza. 
Todo lo expuesto en esta entrada no es si no una traducción directa y está presentada a modo introductorio, como guía para que el lector acuda, bien por sus propios medios como por los de un profesional especializado, a la legislación pertinente.

A través de la página oficial de la Administración de la Confederación Suiza, nos encontramos con que:

Certains Etats connaissent le "ius sanguinis", c'est-à-dire l'acquisition de la nationalité par filiation paternelle ou maternelle. C'est le cas de la Suisse, mais aussi de l'Allemagne et de l'Autriche. D'autres Etats connaissent le "ius soli", c'est-à-dire l'acquisition de la nationalité en fonction de la naissance sur le sol national. Cette pratique est courante dans les pays d'immigration comme les Etats-Unis, l'Amérique du Sud, le Canada, l'Australie. La Suisse n'en fait pas partie. Plusieurs Etats, tels que la France et l'Italie, ont opté pour un système mixte, constitué aussi bien d'éléments relevant du "ius sanguinis" que du "ius soli". Bien évidemment, la nationalité acquise en vertu du "ius sanguinis" ou du "ius soli" n'implique aucun processus de naturalisation. Quant à l'acquisition de la nationalité suisse par filiation, elle est réglementée au plan fédéral par la loi fédérale sur l'acquisition et la perte de la nationalité suisse (= loi sur la nationalité).
De este extracto se derivan dos puntos clave: la nacionalidad se puede adquirir por filiación (ius sanguinis) pero no por el mero hecho de haber nacido en terreno helvético (ius soli). Asimismo se plantea la posibilidad de adquirirla mediante un proceso de naturalización (naturalisation).


1. NACIONALIDAD POR FILIACION

Viene regulada en la loi sur la nationalité. La ley establece que la nacionalidad puede adquirirse por :

Art.1

1. Es suizo de nacimiento:
a) el hijo de cónyuges siempre que al menos uno de éstos sea suizo.
b) el hijo de una ciudadana suiza que no esté casada con el padre de este hijo.
Art.2

El hijo extranjero menor de edad, cuyo padre es suizo pero no está casado con la madre, adquiere la nacionalidad suiza mediante el establecimiento de filiación con el padre, como si la hubiera adquirido de nacimiento. 
Art.3

Si el menor que adquiere la nacionalidad suiza en virtud del artículo 2 tiene él mismo hijos, éstos adquieren de igual manera la nacionalidad suiza.
[nota: Artículos 2 y 3 derogados por el "ch. I de la LF du 23 mars 1990, avec effet au 1er janv. 1992
(RO 1991 1034; FF 1987 III 285"].
Art. 4

1. El hijo que adquiera la nacionalidad suiza obtiene al mismo tiempo el derecho cantonal y comunal del padre suizo.
2. Si el padre y la madre tienen la nacionalidad suiza, el hijo adquiere el derecho cantonal y comunal del padre del cual lleve el apellido.
[apartados 3 y 4 derogados por el "ch. II 1 de la LF du 30 sept. 2011 (Nom et droit de cité), avec effet au 1er janv. 2013 (RO 2012 2569; FF 2009 6843 6851)"].
4. En caso de que los cónyuges extranjeros se hayan naturalizado en lugares distintos, la esposa adquiere el derecho cantonal y comunal de su marido.
Art. 5 [derogado por el "ch. I de la LF du 14 déc. 1984, avec effet au 1er juillet 1985

(RO 1985 420; FF 1984 II 214)"].


Los artículos 6 y 7 de la presenta ley se refieren al hijo encontrado y adoptado.



2. NACIONALIDAD POR NATURALIZACION

Esta vía es posiblemente la que más interese y por la que empezaba la entrada. Para adquirir la nacionalidad suiza se abren dos procedimientos: ordinaire y facilitée (ordinario y facilitado).

a) Para obtener la ciudadanía helvética a través de la naturalisation ordinaire, deben reunirse los siguientes requisitos: 

  • 12 años de residencia en Suiza
  • integración
  • estar acostumbrado a los usos
  • respeto del ordenamiento jurídico 
  • ausencia de amenaza para la protección interior o exterior

b) Para obtener la ciudadanía helvética a través de la naturalisation facilitée, deben reunirse los siguientes requisitos:

  • integración
  • respeto del ordenamiento jurídico 
  • ausencia de amenaza para la protección interior o exterior
  • otras condiciones suplementarias en función de la ley


23.10.12

El cógido de la cabaña de los Alpes suizos


Cabane du Col des Chamois (Vaud)
Me he tomado la libertad de traducir algunas normas básicas que todo turista debe saber sobre las cabañas para lograr esa agradable convivencia que todo suizo del medio rural persigue. Precisamente gracias a estas reglas los precios de estancia son más bajos que los de un hotel normal. Una noche con desayuno y cena sale por unos 30 CHF por cabeza y para muchos se está mucho mejor que un hotel. Así lo comparto también.

Antes de llegar:

Reservas.
Las camas y las comidas deben ser reservadas al menos un día antes de la llegada a la cabaña. Si finalmente no se va a poder asistir, debes anular.
Las personas vegetarianas son tenidas en cuenta, pero hay que prever que el acceso a alimentos es limitado, por lo que habrá que avisar con varios días de antelación. 

Los perros son bienvenidos aunque no podrán dormir dentro de la cabaña, sino en un espacio habilitado fuera (aunque este espacio no siempre exista).

Los desayunos y comidas siguen el estricto horario suizo y su hora de inicio depende de la cabaña. Si llegas tarde, posiblemente comerás los restos.

Estará muy bien visto si llevas algo (un periódico, una revista, comida, por ejemplo, o una botella de vino) o también puedes preguntar a la hora de la reserva si necesitan algo de la civilización.


Una vez en la cabaña:

Las botas y zapatillas se dejan obligatoriamente en la entrada, en una denominada "habitación de las botas". En todas las cabañas suizas se utilizan unas chanclas Crocs para estar dentro. Es una estampa muy 'guiri' esta de chanclas + calcetines.


Ya que no estamos hablando de un hotel, alojarse en una cabaña es una experiencia donde impera ante todo el buen rollo y el "se ayuda en lo que se pueda". Especialmente, y casi exclusivamente, durante las comidas, pues deben llevarse los platos y cubiertos a la cocina una vez terminado. Por supuesto hay de todo: desde el que no recoge nada y se levanta sin más hasta al que hay que pararle en la cocina porque está fregando todos sus cacharros.

Está prohibido fumar dentro de la cabaña.

Las 10 de la noche es la hora del silencio en la cabaña. Que nadie espere una animal party (¡salvo que se exprese lo contrario!).

Todas estas normas están recogidas en el "Code des cabanes" o "Hüttenknigge" y a priori son estrictas en su aplicación. Ahora bien, si algo bueno tiene la montaña helvética es que el ritmo de vida es bastante más tranquilo y relajado que el de la ajetreada ciudad suiza y por ello, en caso de haber algún problema, se solucionará siempre con una sonrisa.

11.10.12

La economía de las montañas

Hütte, capanna ou cabanne, según se mire o según estemos. Suiza dispone de una amplísima red de refugios alpinos que no sólo proporcionan cobijo nocturno, sino también aseo, juegos y suculentas comidas con productos locales. Y cuando digo locales, digo muy locales.

Carnes, cervezas, embutidos, mermeladas y productos lácteos como leche, mantequilla, quesos y yogures tienen su origen a pocos metros de estos refugios, en los denominados "alpages". Se trata de una economía bastante protegida en la que los intercambios de provisiones se establecen entre "alpages" y refugios, casi exclusivamente. 
Una llamada para concretar las cantidades y el tiempo de recogida y listo: los pequeños senderos alpinos se convierten en auténticas vías comerciales donde no falta gente cargando quesos, cajas de cerveza o generosos botes de leche.


Ya sabíamos que Suiza era una nación celosa de los productos generados dentro de sus fronteras pero su bandera llega hasta lo más profundo, hasta lo local, bajo el lema de "aus der región, für der región" ("desde la región, para la región", eslógan de la Migros que me parece muy acertado). Una política proteccionista que pretende alargar la vida económica de la vasta región alpina, creando oportunidades para que generaciones posteriores mantengan esta tradición y, no olvidemos, el atractivo turístico que la envuelve.


17.8.12

La Suiza más alemana



¿Sabías que Heidi realmente hablaba alemán? ¿Y que Guillermo Tell esgrimía un Scheiße cada vez que no acertaba con la ballesta?

Hasta ahora Suiza ha sido, en mi caso, la Suisse, pero en este mes que pasaré en la parte germana pasa a perder esa dulzura francesa para convertirse en trabalenguas: Schweiz.
Si cortáramos Suiza en trozos, casi el 70% del pastel sería alemán–para matizar, suizo alemán o Schwyzerdütsch–, el 20% francés y el 6% italiano. El romanche, los restos, como ya sabréis, no existe; son los padres.
En efecto, Suiza es más cerveza que champagne y más salchicha que pizza. ¡Y es salchicha helvética! Algo que resulta curioso es que los suizos alemanes entienden a la perfección a los alemanes pero no al revés. El suizo alemán es algo más tosco, donde abundan sonidos como "kj" o "r" más marcadas. Una delicia para el oído, vaya, y una oportunidad para empezar a componer Death Metal.
Pero algo bueno tenía que tener: la estructura gramatical es prácticamente inexistente, lo que invita de verdad a intentar hablar alemán. Lo más cuadrado de Suiza, sin reglas para su propia lengua.

Lo de que el alemán parece una posesión infernal ha quedado claro, pero no deja de ser una lengua útil y que tiene similitudes con otras como el inglés y el holandés (si sabes holandés o flamenco, puntazo a tu favor. Salvando las distancias, holandés es a alemán lo que italiano a español). Por supuesto no hay nada como una inmersión en un país de habla teutona para aprender bien bien el idioma, pero si lo tuyo es ser autodidacta o necesitas un curso express, te recomiendo sin duda la Deutsche Welle ("la ola alemana"). Se trata de una web casi exclusivamente dedicada a enseñar alemán. Hay dos herramientas que te serán muy útiles:
Por un lado, el programa "Deutsche, warum nicht?" ("alemán, ¿por qué no?") es un curso de alemán que te acerca a la lengua a través de una simpática historia sobre la vida de un joven estudiante que trabaja en un hotel. Su día a día te servirá para ir adquiriendo los conocimientos necesarios.
La otra opción son las noticias de actualidad. Política, economía, cultura y ciencia contada a 3km/h para que entiendas palabra por palabra y, básicamente, puedas enterarte de algo.
Mi consejo es ir compaginando ambas opciones para lograr un mejor resultado.

¿Se os ocurren más recursos en Internet para aprender alemán?

Wilkommen aus Schweiz!

14.9.11

Gracias y hasta pronto


El porqué del Erasmus.

No salir fuera es un error. Ya seas más o menos abierto, ya te de más o menos miedo hablar otro idioma, ya tengas mejores o peores notas. El cliché de que Erasmus es sólo fiesta, emborracharse y sexo sin compromiso no es del todo falso, ya que si es cliché es porque lo único que ha quedado grabado en la retina para la mayoría de los Erasmus es eso.
Dependerá de cómo quiera cada uno organizarse el año fuera de casa, pero esta oportunidad debería ser una obligación. Porque no sólo te enseña académicamente sino también personalmente. He vivido tan bien y he aprendido tanto de tantos que si tuviera que resumir en una frase mi estancia sería "he aprendido a vivir". Perdón, "he empezado a aprender a vivir". Me olvido de prejuicios y de caminos absurdos y desconocidos que te dicen que recorras. He vivido en un país en el que no existen dobles o triples lecturas a lo que uno estudia, trabaja o emprendre. Simplemente lo hace porque es lo quiere, no lo que quieren que haga.

No es mi intención la de hacer un recorrido por todo lo vivido en este año en Suiza pues para eso comencé este blog.
Pero divisar el final de algo me hace irremediablemente volver la cabeza para recordar desde dónde empecé mi camino. Hablan del síndrome post-Eramus, de lágrimas, de últimas despedidas y de amigos perdidos en el tiempo y el espacio. Os podré hablar de lo primero en cuanto aterrice en Madrid y oiga gritar a la Paqui en la T2, y de lágrimas al ver los precios del Mercadona; pero no podré decir que ha habido últimas despedidas o amistades perdidas.

Os hablaré en cambio del año que cambió mi vida en infinidad de aspectos. El año en el que me "independicé" por vez primera, en el que valoré objetivamente mi país al observarlo desde fuera,  en el que empecé a apreciar la montaña, en el que entendí la importancia de reciclar y del verdadero concepto de economía sostenible, en el que aprendí a cocinar tantísimas y ricas culturas emplatadas, en el que me di cuenta de lo competitivo que es el extranjero y lo bien preparado que está, en el que mejoré mi francés e inglés, en el que empecé a estudiar una cuarta lengua y a chapurrear otras tantas, en el que creí aprender a querer a alguien, en el que di conciertos en el extranjero, en el que probé y degusté nuevas y tantas cervezas, en el que gané algunos minutos de puntualidad…
Por supuesto que no todo ha sido de color de rosa, pero la borrachera de nuevas sensaciones y experiencias ha sido tal, que lo único de lo que puedo hablar al levantarme al día siguiente es de ellas.

A pesar de que algunos no-hispano-hablantes no entiendan lo que hay escrito en este blog, quiero darles las gracias de corazón por este magnífico año en el que he intentado y conseguido ser una esponja con piernas y barba.
Y empiezo por mis padres, por haber hecho el esfuerzo de pagar idas y venidas, libros, compras de subsistencia y otras necesidades y caprichos. Espero haberlos gestionado bien.
A Ella, por haberme hecho sentir como un niño con juguetes nuevos el día de Reyes y abrirme los ojos a base de leches.
Siguiendo por mis hasta 3 compañeros de piso, Abele, Isabel y Valérie, suizos cada uno de una parte y que me han acogido como a uno más.
A la ingente lista de nuevas amistades que, aunque más o menos fuertes, han aportado su granito de arena, hospitalidad y tradiciones.
Y a vosotros por haber leído y seguido mi blog, por haber comentado y generado nuevas dudas e ideas. Sólo deseo haber ayudado en la decisión de todos aquellos que tienen la intención de venir a este mágico país y a comprender un poco mejor cómo son sus habitantes y sus costumbres. Y porqué no decirlo, a nosotros mismos.

Hablan del síndrome post-Erasmus. Yo hablo de Erasmus.

A bientôt, la Suisse!


6.9.11

Trucos para ser el 'King of the Swiss Road'

Si te vienen a visitar en Suiza o estás pensando tú mismo en alquilar un coche, aquí te dejo ciertas recomendaciones que te algo te ahorrarán en multas y parkímetros.
Aparcar en Suiza tiene una doble trampa: en dinero y en espacio. Las plazas están muy limitadas y el precio por hora es elevado. Pueden existir varias razones para esta limitación: por respeto al medio ambiente, por fomentar el uso del transporte público, por afán recaudatorio, por impedir que extranjeros pueblen el país con sus coches... Me quedo con las cuatro.

Lo primero con lo que debes hacerte es con el artilugio de la foto: un disco que te permite indicar la hora a la que has llegado a aparcar. Esto sólo es válido en las plazas señalizadas con este disco, que debe dejarse en el salpicadero. 3 horas gratuitas se abren camino. Al finalizar estas tres horas siempre puedes mover el coche de sitio y volver a poner el disco.


Un truco en las plazas de parking numeradas es echar antes un vistazo a las plazas que están libres. Ocurre que mucha gente abandona su plaza de parking antes del tiempo que habían pagado originalmente. Pulsando los botones del parquímetro podrás comprobar cuántos minutos quedan para cada plaza. Esta técnica es un poco… digamos "pirata", pero puede ahorrar unos cuantos francos. El riesgo es inexistente pues no hay ticket sino que simplemente el agente llegará al parquímetro, pulsará los botones y comprobará si se respetan o no los minutos que aparecen en la pantalla.


Otros métodos menos loables son la técnica de la nota: consiste nada más y nada menos que en dejar volar la imaginación, plasmarla en una hoja de papel y dejarla en el salpicadero–hay un número considerable de coches en los que podrás verla–  o engañar en la hora de llegada que se indica en el disco.

En tema de autopistas, están infestadas de radares. Y si no llevas GPS y quieres pillar la autopista, sigue a toda costa la señal verde–que normalmente no indica la dirección hasta que llegas a la entrada–.

El último consejo que puedo darte es que no te hagas el héroe con aparcar en cualquier sitio. Las multas van de 70CHF a infinito y son estrictos con las horas de fin de estacionamiento.

Bonne route!

2.9.11

La odisea del alojamiento suizo

El problema del alojamiento es famoso en la región. Incluso la televisión de la Suisse romande, la TSR, es consciente de los problemas que entrena buscar piso en Lausanne.
Todos los años hay algún reportaje sobre el tema. Desgraciadamente es bastante desconocido por todos hasta que llegan aquí. Durante mi primera semana en Suiza acogí a varios Erasmus que andaban atrincherados en el camping de Vidy–reconocido y familiar para muchos– e incluso conocí a algunos que cancelaron su estancia en Suiza debido al serio desajuste que existe entre la oferta y la demanda en la capital olímpica.
Mi consejo: si tienes en mente venirte a Lausanne pero aún falta un mes para que se abran convocatorias de Erasmus o cualquier otro tipo de beca de movilidad, envía mensajes como loc@ a cualquiera de las residencias de la FMEL (Fondation Maisons pour Etudiants Lausanne). Muestra tu desesperación, mete los codos.

¡Desde ya!

 

El Great Escape



Lugar mítico en Lausanne donde los haya. Punto de reunión de estudiantes, extranjeros y autóctonos. No es una discoteca de noche pero sí uno de los puntos de reunión para empezar la fiesta o ver partidos de fútbol. Abierto desde hace cuatro años, han sabido posicionarse, leyendo muy bien las necesidades del cosmopolita catálogo de estudiantes de Lausanne: amplia selección de cervezas, happy hours (de 19 a 19.30 y de 22 a 22.30), terraza, música y comida, en un ambiente de ordenado caos, pósters y televisores. Sus deliciosas hamburguesas por 13 CHF con patatas estilo deluxe son lausanamente conocidas y una de las claves de su éxito así como su exquisita selección de bar-women o los desfases que se desatan a partir de la 1 de la mañana, en los que participamos tanto clientes como empleados.
Además es uno de los lugares más solicitados por los estudiantes para trabajar por sus buenos salarios –rondando los 21CHF la hora–y sobretodo por el buen rollo imperante.

¿Dónde? Place de la Riponne, terraza percibida fácilmente desde el metro de Riponne-Maurice Béjart.




30.8.11

Reciclando que es gerundio


No, esta foto no está trucada. En Suiza hay un contenedor especial para las capsulas de Nespresso (de hecho existe desde 1991), a través de los cuales la empresa llega a reciclar el 75% de éstas.

Pero algo aún más curioso es el porqué se recicla tanto. Cada suizo recicla unos 360kg de basura al año y un 48% de los desechos urbanos son reutilizados, lo cual es todo un récord si lo comparamos con cifras como España (15%) o Francia (12%). La ley federal obliga a pagar un impuesto sobre los sacos de basura–los míticos de plástico negro–, convirtiéndolos en extremadamente caros. En la suiza francesa sólo el cantón de Friburgo conoce de esta imposición; no obstante estos sacos especiales ya les son familiares a los suizos alemanes.  El Code de l'Environnement (Código del Medio Ambiente) se basa en el principio de pollueur-payeur: aquella persona que no contribuya al cuidado del medio ambiente, deberá pagar la parte proporcional a los daños causados o en otras palabras, si no reciclas, pagas.
Esta práctica no es nueva pues data de 1975 y se aplica al 70% de los habitantes–cada cantón tiene sus propias reglas–.
[Fuentes: Office Fédérale du Gouvernement Suisse, Nespresso's "Econtribution"]

Sólo en mi piso tenemos 6 recipientes distintos para el reciclaje: metal y aluminio, PET, latas, papel y cartón, para desechos orgánicos–con bolsa biodegradable– y desechos no reciclables. Y debajo de casa tenemos los contenedores para papel y cartón, vidrio, desechos orgánicos y desechos no reciclables. Cada 2/3 meses vamos a la déchèterie (foto) para tirar lo que no podemos tirar en estos contenedores.


E igual que ocurre en mi piso, también en la universidad, en festivales de música, en pistas de esquí... te encuentras, al menos, con un contenedor para PET, uno para latas y otro para papel y cartón. Hay una gran conciencia sobre el reciclaje y más de una vez he visto a gente mirar mal o soltar algún comentario si no tiras las cosas como es debido o directamente no reciclas.

Hace unos meses tuvimos una seria discusión sobre el reciclaje en España. Pensamos, ¿qué hubiera pasado si hubiéramos aprovechado el boom inmobiliario para instalar en cada cocina de casa piso y apartamento un agujero para reciclar? Una serie agujeros para cada tipo de desecho que acabaran en un contenedor general para todo el bloque y un sistema de autolavado de tubos. Estoy convencido de que no sólo las cifras de reciclaje aumentarían sino que al mismo tiempo se eliminaría el paseo hasta los escasos contenedores que existen y se educaría a las familias en su propia casa–especialmente a los más pequeños–.

29.8.11

El Swiss Made

El orgullo nacional, otra explicación más de la imagen neutral que recibimos de Suiza.
Este país está orgulloso de su cruz, de su color rojo Pantone 485C–adoptado hace no tanto, en 2007– y de uno de sus puntos fuertes: el swiss made. Concepto inmediatamente ligado con el reloj suizo.


Durante la Reforma Protestante, muchos hugonotes abandonaron Francia debido a las persecuciones, especialmente tras la anulación del Edicto de Nantes (1685) por Luis XIV, poniendo fin a la libertad religiosa y de culto. Estos hugonotes pusieron rumbo a los Países Bajos y Alemania, y muchos de los que se instalaron en Suiza, y más concretamente en Ginebra, eran relojeros o trabajan en la industria.
Por aquel entonces Ginebra era conocida por la joyería. La combinación de ésta con la técnica y experiencia de estos refugiados dió lugar al inicio de la industria relojera suiza que hoy conocemos.
Si bien estos relojes eran copias de modelos franceses e ingleses, los relojes ginebrinos se ganaron una mayor reputación y se supieron vender mejor que el resto, adoptando desde casi el principio una producción orientada a la exportación.
El negocio del reloj motivó el comercio no sólo en Ginebra sino en los pueblos y villas de alrededor, gracias al tipo de la imagen: Daniel Jean-Richard o para que nos entendamos, el John Ford de la industria del reloj. Fue él quien introdujo el sistema de división del trabajo, lo que dió lugar a nuevas máquinas y técnicas.
Si a todos estas circunstancias y hechos le unimos la bonanza del sistema bancario suizo, que data del origen del secreto bancario–allá por la Edad Media–, el resultado es un próspero y potente comercio.


A partir de entonces, todo lo que se fabricaría en Suiza llevaría adheridos estos términos. Adheriendo la imagen de "país de los Alpes" y de "montañas y lagos", nos queda un producto natural, preciso y bien hecho. En otras palabras, un producto de calidad.
Es imposible evitar fijarse en cómo todo lo fabricado en Suiza lleva tatuado la bandera del país, muchas a veces acompañada de frases o eslóganes que refuerzan aún más el producto : "made in Switzerland", "qualité suisse" o "Suisse Garantie". Este estándar nació también durante el amanecer de la relojería suiza: todas las piezas así como el ensamblaje tenían lugar en el país y debía ser incluído en la factura del producto.
Todo esto les permite aumentar el precio, dejando a todos sus adinerados compatriotas orgullosos y satisfechos de sus compras. Pero Suiza es un país pequeño y limitado y aunque dentro esté todo bajo control, hay que exportar este savoir faire por el mundo. Y vaya que si lo hacen.

Los propios suizos son conscientes, por supuesto, de esta máquina marketiniana y echan mano de su patriótico sentimiento para versionar modelos de empresas internacionales. Ocurre con Pfister e IKEA en el terreno de los muebles, con Mx3 y MySpace en el apartado de las redes sociales musicales o convirtiendo lo global en local–como ocurre con McDonald's. ¿Algo más que remarcar? La gran mayoría de estas empresas llevan el rojo y/o la cruz como insignia.
No obstante, grandes empresas suizas como Nestlé, Logitech o Rolex no han seguido esta línea, omitiendo cualquier tipo de huella helvética (a pesar de que en el logo de Logitech haya una línea en un rojo sospechosamente suizo).

A continuación, unas cuantas imágenes que ilustran ese patriotismo; al final, en francés, un minuto sobre la historia de la bandera suiza. 








20.8.11

El transporte de Lausanne... hace un par de telediarios

Esta entrada va dedicada a aquellos nostálgicos de Lausanne, del TL, de los bus pyjama y de la mobilis. O para aquellos que se hayan preguntado por qué el techo de muchas calles de Lausanne están cubiertas por cables...